
Cuando Dios creó a Adán y Eva, les dijo:
– Solo me quedan dos regalos: Uno es el arte de hacer pipi de pie y…
Entonces Adán se adelantó y gritó:
-¡Yo!, ¡Yo!, ¡Yo!,¡Yo lo quiero!, ¡Por favor… Señor por fa porfaaa!, ¡Mire que me facilitaría la vida substancialmente!
Eva asintió y dijo que esas cosas no tenían tanta importancia para ella.
Entonces Dios le dio a Adán el regalo y este empezó a gritar de la alegría.
Corría por el jardín del edén y hacía pipi por todos lados, en los árboles, en los arbustos, corría por la playa haciendo dibujos con su pipi en la arena….
En fin, no paró de lucirse.
Dios y Eva contemplaban al hombre loco de felicidad y Eva preguntó a Dios:
– ¿Cuál es el otro regalo?
Dios contestó:
– Cerebro Eva, cerebro… y ese es para ti…