Era un joven cura que le tocó destinado

Era un joven cura que le tocó destinado a un pequeño pueblo. Como joven que era venía cargado de fuerza y de ideales.

Le tocó ir a ver al diácono del pueblo vecino y para su sorpresa tenía un joven criada a su cargo, la cual por qué no decirlo,

estaba de muy buen ver. Le preguntó:


-¿ Y Don Antón, usted y la chica se comportan correctamente?

Por supuesto, es una buena cristiana.

El joven cura se fue, y de allí a unos días dijo la criada:

Don Antón, no encuentro el calentador, parece que desapareció justo cuando la visita del joven cura.

Don Antón llamó por teléfono:

Mira Antoñito, yo no insinúo que tu te lo llevaras pero nos ocurre esto con el calentador.

Querido Don Antón, yo no insinúo que usted haga nada con la criada,

pero si durmiera en su cama alguna vez, seguro que hubiera encontrado el calentador.

Written by Mariana

Mariana es una experta en manejo del estrés y humor, escritora de comedia, comediante e instructora / entrenadora de comedia. Ella tiene un M.P.H. grado que es sinónimo de maestría en salud pública o maestra del humor público Consulta con organizaciones sobre cómo usar el humor para manejar el estrés, el cambio y el conflicto, y estimular la creatividad, el trabajo en equipo y la moral

Un fulano bien vestido entra en la sacristía

Aquí suena un timbre fuertísimo

Aquí suena un timbre fuertísimo