
Estaba Jaimito con Pepito en un bar, cuando este le dice:
Jaimito: ¿Sabes, Pepito? Han abierto el restaurante
”Pida con poesía y se le atenderá con cortesía”. ¿Qué te parece si vamos?
Pepito: Muy bien. Pero tú pagas porque estoy más con el chavo del 8.
Pepito y Jaimito entran en el restaurante y se sientan en una mesa. Estaban haciendo gestos, pero nadie le atendía. Llega un mesero al lado suya y Jaimito dice:
Jaimito: ¡Eh, tu, mesero, te estoy hablando! Ven para aca.
Pero el mesero no les hacía caso. Pepito y Jaimito, ya furiosos, deciden irse del local, pero luego aparece 1 señor con 1 señora y se sientan en una mesa al lado suya.
El hombre hace un gesto y dice:
José: Lero, lero, señor mesero.
En menos de un segundo, llega el mesero y dice:
Mesero: A sus órdenes, ilustre caballero. Aquí esta su mesero que los atiende con esmero.
José:
Para mi sobrina cuyo nombre es Josefina, traiga un caldo de gallina, y para mí, que me llamo José, traigame una taza de café.
El mesero apunta el pedido y va a por ello. Pepito y Jaimito están estupefactos. Practican lo que han oído durante 15 minutos, y una vez practicado, Jaimito le dice al mesero:
Jaimito: Lero, lero, mesero ****.
Mesero: A sus órdenes, pinches comperos.
Jaimito: Para mi amigo Pepito, una carne asada, hijo de la chingada, y para mí, una pata de jamón, grandísimo ****.
Mesero: ¿Quiere una ensalada, hijo de la chingada?
Jaimito: Sí, pero sin vinagre, hijo de tu****madre.