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Javier se dirigía a la casa de Juanito

Javier se dirigía a la casa de Juanito

Javier se dirigía a la casa de Juanito, porque quería pedir prestada una guitarra, cuando llegó a la mitad de la cuadra, pensó…

¿y si no me la presta?… ¿qué hago?…

¡no, mejor sigo! Y cuando avanzó unos cien metros se quedó quieto y pensó…

¿y si me dice que la tiene prestada?…

¡no, mejor sigo!, avanzó otros cien metros, y se detuvo nuevamente, y pensó… ¿y si me dice que tiene las cuerdas rotas?…

¿y si él no está? ¿y si vine a perder el tiempo?…

¿me devuelvo?… ¡no, mejor sigo! Hasta que por fin llegó a la casa de Juanito,

tocó a la puerta, y justamente lo atiende Juanito y Javier le dice


¿ Sabís que más? ¡No me prestís tu estúpida guitarra!

Written by Mariana

Mariana es una experta en manejo del estrés y humor, escritora de comedia, comediante e instructora / entrenadora de comedia. Ella tiene un M.P.H. grado que es sinónimo de maestría en salud pública o maestra del humor público Consulta con organizaciones sobre cómo usar el humor para manejar el estrés, el cambio y el conflicto, y estimular la creatividad, el trabajo en equipo y la moral

Una señora que estaba bastante pasadita de peso

Una señora que estaba bastante pasadita de peso

Van dos borrachos por la calle y dice uno