Todos los días una tortuguita

Todos los días una tortuguita se subía

hasta lo alto de una rama de un árbol y se arrojaba al vacío.

Así una y otra vez.

Desde una rama la observaban una pareja de aves.

Una de ellas le dice a la otra:


– Cariño, no crees que deberíamos

decirle al nene que es adoptado.

Dos pequeñas ovejitas en un prado

la calavera del zorro y se pone a escribir

la calavera del zorro y se pone a escribir