Un convicto con la pena máxima

Un convicto con la pena máxima, un día antes de su ejecución llega el director del penal y le comunica al reo que le concederá su último deseo.

El convicto sin pensarlo mucho exclamo:


Sí, quiero que me saquen los frenillos.(puente de metal que colocan los odontólogos en los dientes)


¿ Y para qué?, le pregunta el director.


Si me electrocutan, no quiero sentir la corriente en mi boca.


Al día siguiente lo esposan de pies a cabeza y lo trasladan a la ciudad a un dentista particular.

Al llegar al consultorio fuertemente custodiado, un niño que esperaba ser atendido lo ve y asombrado le dice a la mamá.


Mamá, mamá, ¡Ese señor si que le tiene miedo al dentista!

Written by Mariana

Mariana es una experta en manejo del estrés y humor, escritora de comedia, comediante e instructora / entrenadora de comedia. Ella tiene un M.P.H. grado que es sinónimo de maestría en salud pública o maestra del humor público Consulta con organizaciones sobre cómo usar el humor para manejar el estrés, el cambio y el conflicto, y estimular la creatividad, el trabajo en equipo y la moral

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