
Osos Entra un oso en una taberna y pide una cerveza.
El mozo de taberna corre para avisar al jefe y le dice:
¡Jefe! ¡Jefe! ¡Hay un oso en la taberna y quiere cerveza! El jefe le dice:
Pero tonto,
¿Qué vendes en la taberna? Manzanas o cerveza.
Puedes servir cerveza al oso, y como los oso son estúpidos,
puedes cobrarle 5.000 pesetas.
El mozo vuelve a la barra y le sirve la cerveza,
pidiéndole luego la cantidad de 5.000 pesetas.
El oso paga y se bebe la cerveza. Antes de irse, el mozo, de la típica forma de mozos de tabernas,
le dice al oso:
Es raro ver a un oso pidiendo una cerveza en una taberna, ¿no?”.
Y le responde el oso: “Es raro porque la cerveza cuesta demasiado”.