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Una vez Caperucita Roja fue a visitar

Una vez Caperucita Roja fue a visitar
Una vez Caperucita Roja fue a visitar

Una vez Caperucita Roja fue a visitar a su abuelita sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo, entra a la casa y dice:


– Abuelita, que ojos tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:


– Es para verte mejor.
Nuevamente, Caperucita mira a su abuelita y dice:


– Abuelita, que orejas tan grandes tu tienes.
Y la abuelita dice:


– Es para escucharte mejor.
Caperucita vuelve a insistir:


– Abuelita, que nariz tan grande tu tienes.
Y la abuelita le dice:


– Es para olerte mejor.
– Abuelita que boca tan grande tu tienes.


Y la abuelita contesta ya cansada de sus preguntas:
– ¿A que has venido, a visitarme o a criticarme?

Written by Mariana

Mariana es una experta en manejo del estrés y humor, escritora de comedia, comediante e instructora / entrenadora de comedia. Ella tiene un M.P.H. grado que es sinónimo de maestría en salud pública o maestra del humor público Consulta con organizaciones sobre cómo usar el humor para manejar el estrés, el cambio y el conflicto, y estimular la creatividad, el trabajo en equipo y la moral

Estaban todos los animales reunidos

Estaban todos los animales reunidos

Tres amigos están discutiendo sobre la cosa más rápida del mundo: El primero dice: Yo creo que la cosa más rápida del mundo es el rayo; cuando cae del cielo, baja tan rápido que ni los ves. El segundo dice: Yo creo que la cosa más rápida es la luz, porque cuando llegas a tu casa y le aprietas el interruptor para encenderla, pulsas y al instante, sin darte cuenta esta encendida. Y el tercero sentencia: Pues yo creo que hay otra cosa más rápida que el rayo y la luz. Los otros dos preguntan: ¿Y cuál es? -La diarrea. Una noche estaba en el campo y de pronto se me retorció el estómago; salí para mi casa como un rayo y cuando encendí la luz, ya me había cagado.

Tres amigos están discutiendo sobre la cosa